domingo, 10 de julio de 2011

Sequía

Piel agrietada. He dejado de quererte. No imagino un beso tuyo más, cada vez que acercas tus labios mis músculos se tensan y mis nervios se desgastan. Y no muevo mi boca, trato de no pensar y si quiero parar no me dejas, tal vez te das cuenta. Veo tu ojos, y quiero cerrar los míos porque no soporto una mirada tan tierna, tan pura, mirarme, a mí, que he hecho todo mal. Siento tus manos buscar las mías. Me siento segura.

Labios secos. No te comparas con nadie. Eres tan frágil, tan duro. Sé que aparentas, no quiero que dependas. Caminar solo, pararte erguido, mirar al vacío. Perdón. No me necesitas, puedes volar, bailar, tocar, cantar, puedes ser feliz, a mi lado pero sin mí. Aprender a compartir con sinceridad y con cautela. Aprender a vivir, sin riegos es imposible. Sufrirás, todos hemos sufrido. Sonreirás, como yo contigo.

Ojos cerrados. Solo quiero quererte como no puedo. Quiero sentir, quiero sea como antes, que sea ayer, retroceder meses, deshacer acciones, callar palabras. Quiero quedarme. La distancia, el tiempo, la garúa, las calles, la soledad, la nostalgia, los errores, trajeron la sequía. No quiero romperte, cristal, pero ya me voy. Quiero estar sola. Quiero verte de lejos.

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